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#3047 - NINHO DAS ÁGUIAS ||| POEMA DE RAMÓN COTE BARAIBAR

por Carlos Pereira \foleirices, em 12.10.19

RÁMON COTE BARAIBAR

 

NINHO DAS ÁGUIAS

 

Já eras misteriosa desde então

e nos mapas antigos chamavam-te Lissabona.

À distância contava as tuas sete colinas

como a Roma dos Césares, e repetia-me

as histórias de navegadores e as tuas lendas de conquista.

Apesar de nos separar a imensidade

do mar Atlântico, desde a minha carteira de colégio

acariciava a curvatura do globo terráqueo,

jurando que um dia chegaria às tuas margens.

 

Tantas vezes cortejada e celeste

apareceste aos meus olhos num dia de verão

de 1984, quando te vi do quarto

do Ninho das Águias,

um hotel estreito e suicida

que se persigna no monte de S. Jorge

de cada vez que Lisboa amanhece.

 

Um mapa durante anos dobrado e desdobrado

ardeu de véspera e de espera

sobre milhares de degraus, ardeu sobre as praças,

sobre a constante inclinação

das suas ruas, sobre o seu soçobrar marinho,

e atiramo-lo de uma ponte

para que seja o acaso a única bússola a orientar-nos.

 

Tento olhar os dias desde então

como se estivesse a uma janela do quarto

do hotel do Ninho das Águias,

vendo pela primeira vez como amanhece

a fragrante, a profunda, a ondulada

cidade de Lisboa.

 

POEMA DE RÁMON COTE BARAIBAR

 

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Ramón Cote Baraibar es un poeta, narrador y ensayista de Colombia, nacido en CúcutaNorte de Santander en 1963. Es hijo del poeta Eduardo Cote Lamus y de la galerista Alicia Baraibar. Se graduó en Historia del Arte por la Universidad Complutense en Madrid. Su poesía está marcada profundamente por su sentido de temporalidad, que busca a través de breves e intensos textos dar cuenta de experiencias pasadas, particularmente de la niñez y la adolescencia, así como mantener un presente con nitidez y fuerza en el lector. La libertad al caminar por las tapias de su barrio, la forma de los óvalos de unas sillas de acero, la luz del atardecer a las 5:30 de la tarde, el color y olor de las magnolias, los oficios de las profesiones idas aparecen y desaparecen a lo largo de treinta años de trabajo con la palabra. La ciudad de Bogotá es un referente constante a lo largo de su obra.

Tal como dice el escritor y compañero de colegio Mario Mendoza en el prólogo a Botella papel, en Cote Baraibar "Su potencia interior se formó en esos años de adolescencia como quien arma una muralla y construye un foso para evitar la invasión de bárbaros indeseables. De ahí ese ritmo sagrado de su escritura, de homilía, de cantos chamánicos enunciados en la mitad de la selva como conjuros que nos salvarán cuando llegue el desastre. El corazón del artista adolescente es el corazón de las tinieblas.1​"

Cote Baraibar creció en Bogotá y a los 19 años viajó a Madrid a seguir una carrera en Historia del Arte. En España publicó su primer libro, Poemas para una fosa común (1984), con prólogo de Claudio Rodríguez y que ha sido publicado en tres oportunidades. Regresó a Colombia en 1990 y al año siguiente publicó El confuso trazado de las fundaciones, volumen de poemas en el que atisba su madurez. Allí están presentes temas urbanos de Bogotá y de Madrid y se destaca la atmósfera autoritaria del colegio en la que discurrió su infancia y adolescencia. También en 1991 publicó Informe sobre el estado de los trenes en la antigua estación de Las Delicias en el legendario Fondo Editorial Pequeña Venecia de Caracas, Venezuela. En esta plaquette da cuenta del antiguo y entonces abandonado cementerio de trenes de Madrid.

Durante la presidencia de César Gaviria Trujillo (1990-1994) trabajó en el área cultural del gobierno. Posteriormente ocupó un cargo diplomático en la representación de Colombia ante la Organización de Estados Americanos en Washington.

A su regreso a Colombia Cote Baraibar publicó Botella papel en 1999, libro que ha sido objeto de tres ediciones desde entonces. La última se realizó en diciembre de 2015, que incluye nuevos textos. Al decir de Juan Gustavo Cobo Borda, "a partir de la voz de quien compra bultos de periódico y botellas vacías, [Cote] intenta una antropología del recuerdo, al rescatar esas figuras ya casi desaparecidas que cruzaban Bogotá con el pregón de sus oficios: un afilador, un calderero, un vendedor de corbatas o un fotógrafo de parque.2​"

En el año 2003 Cote Baraibar publica Colección privada, libro con el que gana el III Premio Casa de América de Poesía Americana. Este poemario hace un homenaje a cuadros de la historia de la pintura de gran afinidad para el autor, una "colección privada" compuesta por ocho salas de pinturas del arte medieval al contemporáneo colombiano. Estos textos "han sido escritos como una ceremonia de restitución, agradecimiento y apropiación, porque solo la poesía nos permite preservar en palabras esas contadas revelaciones que nos visitan a lo largo de nuetras vidas3​". Este libro ha sido objeto de una tesis de maestría en Estados Unidos.4

Su siguiente poemario, titulado Los fuegos obligados, ganó el Premio Unicaja de poesía, que fue otorgado en Cádiz por José Manuel Caballero Bonald, entre otros miembros del jurado. En esta publicación Ramón Cote regresa al pasado, particularmente a su infancia: "Son los asuntos de tu vida, esas cosas con las que no puedes dejar de vivir, lo necesario que te hace lo que eres. Los recuerdos, la casa de tu infancia, mis padres que murieron hace poco", afirmó el escritor en una entrevista.5

Su trabajo más reciente es Como quien dice adiós a lo perdido, publicado a sus cincuenta años en 2013. Sobre él dice el poeta Jotamario Arbeláez: "Este libro da el adiós a esa imagen que pasaba como la verdadera cara de la poesía, llena de afeites, constelada de plumas de cacatúa. Retorna a señalar con el dedo de la palabra esos objetos que hacen parte de nuestra vida y de nuestro cuerpo, como el árbol del jardín y el libro de viejo. Este es el rostro poético. En la limpia descripción de los momentos y de las cosas, casi que en su sola enumeración acentuada con un exquisito adjetivo, nos sintoniza con un acontecer prodigioso, así sea común a todos, por la coloratura del verbo.6​"

Cote Baraibar también ha escrito narrativa, destacándose por dos libros de cuentos, Páginas de enmedio (2002) y Tres pisos más arriba (2008) y una novela que mantiene inédita.7​ Ha incursionado también en la literatura infantil con dos títulos: Feliza y el elefante y Magola contra la ley de la gravedad.

El escritor cucuteño ha preparado dos antologías de poesía para la Colección Visor de Poesía: Diez de ultramar. Joven poesía latinoamericana (1992), que tiene dos ediciones y La poesía del siglo XX en Colombia (2006).

Se encuentran dos antologías de poemas suyos: No todo es tuyo, olvido, publicado por la Universidad Nacional de Colombia en 2006 y Hábito del tiempo, editado por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá en 2015 con un ensayo de Jorge Cadavid.

En octubre de 2016 participó en la presentación de la segunda edición de La vida cotidiana, de Eduardo Cote Lamus con un análisis sobre la influencia de este libro en la poesía colombiana.8

En diciembre de 2017 publicó en la Editorial Planeta la Antología de la poesía colombiana contemporánea.

En abril de 2019 la editorial El Ángel Editor, de Quito, Ecuador, publicó "Milagros comunes (Antología 1984-2014)", con un prólogo de Santiago Espinosa y un epílogo de Santiago Grijalva.

Cote Baraibar está preparando su octavo poemario.

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publicado às 18:43


#3041 - MONUMENTO AOS DESAPARECIDOS ||| POEMA DE JUAN MANUEL ROCA

por Carlos Pereira \foleirices, em 30.09.19

JUAN MANUEL ROCA

 

MONUMENTO AOS DESAPARECIDOS

 

Penso nos talismãs

Que ficaram esquecidos num saco,

Nas camisas penduradas que revelam as suas formas

Como se fossem os vestidos

Do vestido dos seus ossos.

Faço um inventário de vazios,

De barcas que encalharam na névoa.

Se é arte de mágicos esfumar-se

Ao virar uma esquina, eles são mágicos?

Se a música é da mesma matéria do silêncio

São música inaudível, um ar escondido no ar?

São corpos desobedientes,

Renitentes a encher de novo um espaço,

A continuar a redigir minutas,

Cumprimentando o vizinho e preparando ao espelho

A cara de ir para o trabalho e voltar a casa?

Se as suas fossem artes encantatórias

Poderíamos deixar abertas as janelas

À espera que voltem

Com os seus barretes de cozinheito e lebres nas mãos,

No fim de um encontro de despedida.

Os parentes atropelam-se nas morgues,

Farejam nos hospitais

Que respiram num ritmo entrecortado,

Vêem os seus rostos passar como as horas

Nas nervosas rotativas dos diários,

Tal como alguns que procuram homens com lanternas

E outros buuscam o seu amor

No gabinete de objectos esquecidos.

Sem nos darmos conta levaram

Com eles uma parte perdida da cidade:

O beco a que ninguém quer regressar,

Um pedaço de ar que espera que o habitem.

Não são fantasmas. Não são endriagos

Enrolando fios na sala de costura,

Filhos da névoa ao despontar do dia.

Uma velha canção que soa a compasso

Faz-nos crer que os encontraremos,

Infiéis ao apelo da casa,

Com os seus sapatos de baile muito reluzentes

No regresso de outra cidade que fizeram sua.

Mas a canção termina,

Ou muda para som de fundo.

Não importa que sejam

o pão sem levedura das estatísticas,

Vagas histórias registadas no livro de perdas.

Ainda têm o rádio ligado no mesmo sítio,

Um amor nalgum lado,

Uma palavra quase a ser pronunciada.

Se voltassem depois de décadas de os esperar

Seriam reconhecidos

Nos retratos pendurados nas paredes,

Nos cartazes amarelecidos da polícia,

Nos panos que levam nos desfiles,

Nos recortes dos jornais antigos

Que guardam entre fotografias os seus parentes?

No copo da noite estão as suas marcas.

Alguns fugiram de si próprios

Tocados pela sombra,

Outros foram metidos em carros fantasmas

Ou levados aos empurrões para o vazio.

Tudo isto me acode quando o presidente da câmara

Com a sua cara de Pierrot,

Com o seu rosto transido à saída do Museu de Arte,

Pergunta a um escultor com que matéria se ergue

Um monumento aos desaparecidos,

Que sem serem sólidos, como os dias e como Deus,

Também se esfumam no ar.

 

POEMA DE JUAN MANUEL ROCA

 

__________________________________________________________________________________________________________

Juan Manuel Roca nasceu em Medellín, Colômbia. Poeta, narrador, ensaísta, crítico de arte e jornalista. Ganhou o II Prémio Nacional de Poesia Eduardo Cote Lamus (1975); o Prémio Nacional de Poesia Universidade de Antioquia (1979); o Prémio Melhor Comentarista de livros Cámara Colombiana del Libro (1992); o Prémio Nacional de Jornalismo Simón Bolívar (1993); o Prémio Nacional de Conto Universidade de Antioquia (2000); o Prémio Nacional de Poesia Ministério da Cultura (2004); o Prémio José Lezama Lima (2007), concedido pela Casa de las Américas, em Havana, Cuba; o Prémio Poetas do Mundo Latino Víctor Sandoval (2007, México); o Prémio Casa de América de Poesia Americana (2009, Madrid); o Prémio Cidade de Zacatecas (2009, México); e o Prémio Estado Crítico (2009) pelo melhor livro de poemas publicado em Espanha, atribuído ao livro Biblia de Pobres. Publicou, entre outros livros de poesia, Luna de Ciegos (1975), Los Ladrones Nocturnos (1977), Señal de Cuervos (1979), Ciudadano de la Noche (1989), La Farmacia del Ángel (1995), Las Hipótesis de Nadie (2005), Estatuas (2010) e Pasaporte del Apátrida (2011). Da sua extensa obra poética, foram publicadas várias antologias, entre as quais: Luna de Ciegos (Joaquín Mortiz, México, 1994), Legar de Apariciones (Ediciones Aurora, Bogotá, 2000), Cantar de Lejanía (Fondo de Cultura Económica, 2005), Cantar de Lejanía (Casa de las Américas, 2008), Botellas de Náufrago (Monte Ávila Editores, Caracas, 2008), Tres Orillas en busca de un Río (La Pluma de Mompox, 2011), De parte de la Noche (Unam, México, 2012), Colofón del Escribiente (Frailejón, Medellín, 2013) e Tres Caras de la Luna (Sílaba Editores, Medellín, 2013). É ainda um autor vastamente traduzido. Em 2003, foi publicada na Suécia a antologia intitulada Korpens Tecken (Señal del Cuervo), de 2003, com traduções de María Kallin e Víctor Rojas; em 2007, a antologia Luna de Ciegos (Blindenmond) foi traduzida para alemão por Tobías e Jana Burghardt; em 2008, o livro Las Hipótesis de Nadie foi traduzido por Stefan Van der Brendt para holandês; em 2009, a editora francesa Myriam Solal publicou a antologia bilingue Voleur de Nuit (francês-espanhol), traduzida por François Michel Durazzo; em 2010, a mesma editora publicou Biblia de Pobres (Bible de Pauvres), traduzida também por François Michel Durazzo, em edição bilingue (francês espanhol).

 

FONTE: WOOK

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publicado às 19:16


#3039 - NÃO ESPERES NADA ||| POEMA DE NICOLÁS SUESCÚN

por Carlos Pereira \foleirices, em 29.09.19

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NICOLÁS SUESCÚN

 

NÃO ESPERES NADA

 

Não esperes nada

do amanhã,

não te sepultes

na esperança,

pensa:

Não verei a luz do novo dia,

esta é a miha última noite.

E bebe

até esqueceres tudo

para o voltares a esquecer,

que essa seja a tua vida,

um vaivém

entre o ser e o não ser.

Não esperes nada

do amanhã,

afunda-te no esquecimento

para que o novo dia

seja verdadeiramente um novo dia,

como se estivesse a começar

a dar voltas o mundo,

como se ir para além

não fosse vir para aqui,

como se a terra não girasse,

enlouquecida.

 

________________________________________________________________________________________

Nicolás Suescún nasceu em Bogotá (Cundinamarca). Poeta, contista, tradutor, editor, jornalista e professor universitário. Fez estudos de literatura, história e humanidades nos  Estados Unidos e França. Ao longo de vários anos dirigiu a revista literária Eco. Traduziu Rimbaud, Flaubert, Ambrose Bierce, W.B. Yeats e Stephen  Crane, entre outros autores. Recebeu o prémio "Vida y Obra 2010": Este galardão bienal é entregue pela Secretaria de Cultura de Bogotá a um artista que tenha dado um contributo fundamental à cultura da capitral.

 

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publicado às 10:07


Mario Rivero (1935-2009)

por Carlos Pereira \foleirices, em 16.04.09

Morreu o poeta colombiano Mario Rivero

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O poeta, crítico de arte e editor colombiano Mario Rivero, reconhecido como o precursor da poesia urbana no país, morreu no domingo em Bogotá, informaram fontes próximas do autor.

Rivero, de 74 anos, nascido em Envigado, localidade próxima de Medellín (noroeste), sucumbiu a uma crise cardíaca na sua residência na capital colombiana, onde vivia há cerca de 40 anos.  Ler resto da notícia aqui

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publicado às 18:13


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